Ahorra tiempo en cada comida (sin disparar tu recibo de luz)
La inducción calienta el utensilio, no la superficie: menos calor perdido, más rapidez y control preciso para cocinar diario.
- El agua hierve casi el doble de rápido que en cocinas eléctricas convencionales de la misma potencia.
- Mayor eficiencia energética: la inducción alcanza 84% (vs eléctrica 73,7% y gas 39,9%).
- Superficie de cocción más fresca y segura (menos riesgo de quemaduras).
- Temporizador que apaga automáticamente + modo WARM para mantener caliente.
- Limpieza fácil: superficie lisa vitrocristalina, sin rincones ni ranuras.

La diferencia real de la cocina de inducción
La cocina de inducción genera un campo magnético que transfiere energía al utensilio compatible: se calienta el utensilio, no la superficie, por eso cocinas más rápido y con menos desperdicio de calor.
Al ir la energía directo al utensilio, aprovechas mejor cada watt (más eficiencia)
Menos calor residual en el ambiente = cocina más fresca.
Control rápido de niveles, como el gas, pero con eficiencia de inducción.
